Símbolos Institucionales


Los escudos de armas de los guerreros y caballeros de los comienzos de la heráldica, en el siglo XII, se pintaban para que fuesen medio de identificación, tanto en los combates como en las justas y torneos, para ser reconocidos por sus huestes en el primer caso y por los espectadores de estas celebraciones en el segundo.

 

Aún hoy día estos postulados siguen en vigor y más aún cuando se trata de indentificar a un municipio o comunidad. En el caso concreto de Tijarafe, existen elementos suficientemente claros y precisos que pueden definir la identidad de este pueblo y de sus gentes a la hora de diseñar sus escudo heráldico.

 

Blasonar es el arte de describir un emblema heráldico de acuerdo con la terminología especifica y convencional que permite comprender su composición sin necesidad de recurrir a su diseño. La sencillez y la precisión son dos conceptos elementales del fenómeno heráldico que no deben ser descuidados. Una ausencia de sencillez puede derivar en vaguedad y confusión, un exceso de precisión, por el contrario, puede llegar a desvirtuar una representación, variando su composición y añadiendo elementos superfluos y ajenos al sentido mismo de los emblemas.

 

Se da la circunstancia que Tijarafe y su historia cuenta con elementos diferenciables y singulares que pueden dar un escudo sencillo, pero que a la vez puede traducirse en un hondo significado y esta es nuestra propuesta:

 

Será el escudo de armas español, según marca la Regulación vigente, que resulta de recortar un rectángulo (de proporciones cinco a seis) por un semicírculo, inscrito entre los dos lados mayores y uno de los menores.

 

Cuartel primero: de gules, balconcillo de plata.

Cuartel segundo: de oro, dragón a diablo alado de sable, de perfil y echado, sobre el que se alza una candela de gules.

Cuartel tercero: sobre mar, cueva con sol de oro en su centro y fondo de azur. Cuartel cuarto: de azur, peñasco a risco en su color natural.

Cuartel cuarto: de azur, peñasco o risco en su color natural.

 

Bordura de plata con cinco embudos de gules.

En punta, cinta de sinople con la divisa “sitio de sombra y frescura”, de sable.

Al timbre, corona Real cerrada.